Estrategia de intensificación sustentable, alternativa para impulsar el campo en México

Por: Carolina Domínguez Mariscal. Intensificación Sustentable del CIMMYT

21 de abril de 2017.

280 n2Edo. de México.- Monocultivo, erosión del suelo, poca utilización de híbridos y variedades mejoradas, mala administración de nutrientes y la inapropiada utilización de pesticidas químicos son algunos de los principales problemas enumerados por el doctor Ravi Gopal Singh, investigador agrónomo del Programa de Intensificación Sustentable para América Latina del CIMMYT, quien el pasado 20 de abril presentó su conferencia virtual: “Agricultura en México, retos y oportunidades”.

Con éxito se llevó a cabo el primero de varios seminarios virtuales que el programa de Intensificación Sustentable para América Latina del CIMMYT realizará con el fin de dar a conocer sus trabajos y proyectos. En esta ocasión, Ravi Gopal Singh dedicó una hora y media, a través de un webinar, a describir la situación actual de la agricultura en México y los retos que debe enfrentar de cara al año 2050, un futuro en el que el incremento en la temperatura mundial (2-4 ˚C) y la reducción de la precipitación (15% en el centro del país y 5% en el Golfo de México) serán factores del cambio climático determinantes para el desarrollo agroalimentario del país.

Asimismo, factores como el monocultivo, los altos costos de producción, la inapropiada administración de nutrientes, la excesiva labranza, el manejo inadecuado de malezas, el uso ineficiente del agua, la mezcla de plaguicidas, la escasez de mano de obra y la degradación del suelo son algunos de los impedimentos para que la agricultura comercial se desarrolle con plenitud en México.

Para contrarrestar los efectos de estos factores negativos, Ravi Gopal Singh habló sobre la estrategia de Intensificación Sustentable que actualmente lleva a cabo el CIMMYT (y cuyo principal ejemplo es la iniciativa federal MasAgro), la cual recomienda e impulsa prácticas sustentables como la Agricultura de Conservación (que implica tres prácticas: dejar el rastrojo, mínima labranza y diversificación de cultivos), manejo integrado de nutrientes con biosólidos y agricultura de precisión, riego por surcos, manejo integrado de plagas y un programa de reserva, conservación y restauración de suelos degradados mediante el cambio en el uso de la tierra.

Finalmente, el investigador enumeró algunas propuestas para lograr un cambio en la agricultura de México: enfoque en el sistema de producción en lugar de en los productos básicos; prácticas simples, fáciles de comunicar y ejecutar; soluciones tecnológicas basadas en las necesidades de los productores; mejor coordinación y organización entre extensionistas (principalmente de productor a productor), técnicos motivados y comprometidos; impulso a la investigación participativa en el campo y autosustentabilidad impulsada por los propios productores.