Expertos reconocen el proceso de diseño de pensamiento del proyecto MasAgro por crear innovaciones seguras

Divulgación CIMMYT.

315 n1MasAgroInnovacionTexcoco, México.– El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y la Secretaría de Agricultura de México (Sagarpa) recibieron reconocimiento por coordinar un proyecto que ha ayudado a los agricultores de pequeña escala a sobreponerse al temor de innovar, lo cual es uno de los grandes “retos al bien común”, según se plantea en un libro publicado en septiembre por Columbia University Press y escrito por Jeanne Liedtka, Randy Salzman y Daisy Azerretos, expertos en pensamiento de diseño.

El objetivo de Design Thinking for the Greater Good es ofrecer a los innovadores del sector social un conjunto de herramientas para solucionar los problemas que existen hoy en día. Los autores sostienen que su método ayuda a encontrar soluciones a los problemas sociales más complejos y diversos, al plantear cuatro sencillas preguntas: ¿Qué es?, ¿Qué pasa si…?, ¿Qué impresiona? y ¿Qué funciona? Argumentan que debido a que busca respuestas a estas preguntas y “está centrado en el ser humano, impulsado por las posibilidades, centrado en encontrar opciones y es iterativo”, el pensamiento de diseño halla soluciones que otras metodologías de resolución de problemas no encuentran.

Para explicar cómo funciona el pensamiento de diseño, los autores buscaron y examinaron proyectos sociales que involucran a grandes grupos de actores, fomentaron el consenso y crearon soluciones para grupos vulnerables, mismas que ya fueron adoptadas. Una de las historias de éxito es MasAgro, que los pensadores de diseño describen en el capítulo 11 como “una colaboración entre el gobierno de México y grupos de agricultores que trabaja con comunidades agrícolas locales con el fin de eliminar las diferencias entre agricultores y científicos, y promover la adopción de métodos agrícolas modernos y sustentables”.

315 n1MasAgroInnovacion2MasAgro es presentado como un ejemplo perfecto de la experimentación con redes o nodos de innovación, que se basa en los conocimientos agrícolas tradicionales para generar prácticas y tecnologías nuevas que mejoren los sistemas de producción locales. Los autores señalan que “los nodos sirven para presentar las situaciones de manera visual a fin de eliminar las barreras a la comunicación, lo cual permite a MasAgro y a los agricultores combinar lo viejo y lo nuevo para generar prácticas nuevas y mejoradas que los agricultores y las comunidades locales pueden utilizar”.

“MasAgro ha sido reconocido como una innovación en el sector social por los expertos en pensamiento de diseño porque los agricultores de pequeña escala en México, que tienen aversión a los riegos, y cuyos ingresos anuales dependen de un ciclo agrícola que es determinado por la naturaleza, han adoptado prácticas sustentables nuevas para mejorar sus medios de vida”, señala Bram Govaerts, representante regional del CIMMYT para América Latina.

Los autores llegan a la conclusión de que MasAgro ha logrado que la innovación sea segura porque ha contado con la ayuda de respetables líderes comunitarios y redes de innovación que generan, ensayan y adaptan métodos e innovaciones agrícolas cuyos resultados son tangibles y superan a otras prácticas agrícolas. “MasAgro ha elaborado un sistema que permite a su extensa red de colaboradores, junto con los agricultores, cocrear las mejores prácticas (locales o internacionales), descubrir cuáles funcionan y luego diseminarlas”.


Acerca del CIMMYT

El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo es el organismo líder a nivel mundial en investigación de maíz y trigo y otros sistemas de producción. Sus actividades son financiadas con fondos públicos. Tiene su sede cerca de la Ciudad de México, y desde ahí coordina sus actividades con cientos de colaboradores en países del mundo en desarrollo, destinadas a elevar la productividad de los sistemas de producción de maíz y trigo, mejorando así la seguridad alimentaria global y reduciendo la pobreza. El CIMMYT es miembro del Sistema CGIAR y coordina los Programas MAÍZ y TRIGO, así como la Plataforma de Fitotecnia de Excelencia del Consorcio. Para sus actividades, el CIMMYT recibe fondos de gobiernos nacionales, fundaciones, bancos de desarrollo y otras instituciones de los sectores público y privado.